A mano
Se contesta al día siguiente
El cliente ya ha escrito a otro. El mensaje sigue ahí, sin abrir.
La llamada se queda sin coger
Con las manos ocupadas, el recado acaba en un papel que se pierde.
Nadie pide la reseña
El cliente sale contento y no lo dice en Google. La ficha se queda igual.
El papeleo, después de cerrar
Presupuestos y avisos cuando ya no queda nadie en el local.





